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¿QUE GANA CHILE?

¿Que Gana Chile? Hoy el desafío del carbón. Agosto 2011

Artículo Revista Maestra Vida

Hace casi 2 años, Isla Riesco, se puso en Alerta. Un grupo de ciudadanos y comuneros de esfuerzo pionero, orgullosos de su historia, guardianes y amantes del lugar en donde han desarrollado sus vidas, despertaron.

El proceso no ha sido fácil, primero porque hay que buscar fe en lo más profundo del corazón, ya que sin ella nada tendría sentido, hay que creer que se puede y se debe. Segundo porque hay que sacar cojones para atreverse a ser detractores de 2 de los grupos económicos más poderosos y grandes de Chile. Finalmente porque en este caso, hemos tenido a un gobierno sordo, pero no mudo, que a través de intervenciones directas ha dado su apoyo para que este proyecto acelere la marcha y salga adelante, aún estando en plena evaluación ambiental.

Estamos hablando del proyecto de explotación de carbón a rajo abierto más grande en la historia de nuestro país. 5 minas de carbón sub-bituminoso que pretenden ser explotadas por las empresas Copec y Ultramar, para abastecer a termoeléctricas chilenas, al asociarse directamente con su dueño AES Gener, es decir, negocio redondo: explotan, trasladan y se venden a sí mismos.

Antes esto hay que preguntarse y que gana Magallanes, Chile y su gente? Las empresas titulares e incluso el mismo gobierno han hablado de seguridad en el suministro de la energía “hay mucho y no dependeremos de nadie….Chile necesita energía barata”. Para Magallanes, se ofrecen entre 600 y 800 puestos de trabajo y movimiento económico para la región, dado la compra de insumos.

Haciendo un ejercicio de contención de la razón y el sentido común, ya que cada uno de estos argumentos son altamente rebatibles, pero asumiendo de que fueran ciertos, es necesario entonces enlistar el porqué este proyecto no beneficia a nadie más que a sus titulares y a las industrias mineras a las cuales se pretende abastecer, vamos de lo general a lo particular:

Somos el país que más ha crecido en emisiones de CO2 per cápita en el mundo, siendo este el principal responsable del calentamiento global.

Hemos firmado tratados internacionales que nos obligan a mirar esta situación con seriedad y nos comprometimos a generar energías limpias, exactamente 20% para el 2020, hasta el día de hoy sólo llevamos menos de un 4%. ¿Será el asegurar grandes cantidades de carbón, un estimulo para que entren empresas de generación limpia?

Desde hace más de 15 años y ante la crisis energética producida por el tema del gas con Argentina, hemos ido carbonizando brutalmente nuestra matriz energética. Hoy existen más de 30 termoeléctricas funcionando, en construcción, aprobadas y en evaluación, que proyectan que para el año 2030, el 60% de la generación eléctrica del país, será a base de carbón.

Todo esto para abastecer principalmente la demanda energética del sector industrial y minero, ya que sólo un 18% de ella es para el consumo público y residencial, es decir, para nosotros, su población.

Las termoeléctricas se han concentrado en 7 regiones de nuestro país, en donde, desde hace años sus comunidades vienen denunciando y demandando justicia social y ambiental. De estas destacan las comunidades altamente contaminadas de Tocopilla, Mejillones, Huasco, Ventanas (¿les suena la escuela la Greda?) y Coronel, autodenominadas zonas de sacrificio.

El primer proyecto de Isla Riesco, es Mina Invierno, que arrasará 1500 hectáreas conformadas por bosque nativo, lagunas, humedales, valles y praderas, hábitat de un centenar de especies. 500 hectáreas de 180 metros de profundidad, son del hoyo de extracción, una herida abierta equivalente a la superficie total de más de 75 estadios nacionales incluyendo toda su cuadra.

Sólo este proyecto busca abastecer el 30% de la necesidad actual de carbón de Chile, sustituyendo así el carbón bituminoso importando principalmente desde Colombia e Indonesia. Sin embargo pocos saben o entienden que este carbón barato y fácil de extraer de Isla Riesco, es del tipo sub-bituminoso B y C, es decir, altamente contaminante, con importantes porcentajes de azufre, mercurio y otros metales pesados, generador de una gran cantidad de ceniza y de bajo poder calorífico, por lo que hay que quemar más para obtener la misma cantidad de energía, es decir, contaminación triplemente asegurada en los lugares en donde se quemará.

La calidad del carbón también preocupa en el lugar de extracción, ya que se pronostica una grave afectación del ecosistema de la isla, más allá del área que directamente será impactada. Nadie se ha dignado a estudiar cómo serán afectados los bosques, ríos, lagunas y praderas circundantes, simplemente porque los titulares del proyecto aseguran que sólo afectará el lugar intervenido. ¿qué pasará con la depositación de carbón en los campos de pastoreo y la flora en general, dada la dispersión de la contaminantes que generará el fuerte viento magallánico y la generación de aguas ácidas,? Estos y otros temas dañarán el precario equilibrio ecológico en el que conviven decenas de aves y mamíferos como el huemul, que existen tanto en la parte habitada como en el territorio virgen de Isla Riesco. También están los ecosistemas marinos en donde habitan 4 tipos de delfines, lobos y elefantes marinos, pingüinos y ballenas jorobadas del parque marino Francisco Coloane, lugar por donde deberán pasar los barcos cargueros de carbón.

Finalmente cabe destacar que Isla Riesco es la cuarta isla más grande de Chile, 60% de ella es virgen, parte de la reserva nacional Alacalufes. Se ubica exactamente al medio de la región de Magallanes, es decir instalaremos una de las actividades más contaminantes del mundo “minería a cielo abierto de carbón”, dañando completamente la imagen que Magallanes vende al mundo, últimos territorios inalterados y prístinos, afectando gravemente las principales actividades sustentables de la región, el turismo y ganadería premium, especialmente de lanares que hoy se comercializan con la exigente Unión Europea.

Ante toda esta evidencia, vuelvo a preguntar, ¿Qué gana Chile?

Hoy estamos ad portas de la votación del comité de ministros, los cuales decidirán no sólo el futuro de Isla Riesco, sino también del tipo de carbón que Chile quemará durante por lo menos 30 años más. El lunes 8 de agosto, los ministros Mañalich, Longueira, Solminihac, Galilea, Álvarez y Benítez, deberán pronunciarse sobre el conjunto de reclamaciones (observaciones ciudadanas que no fueron consideradas en la evaluación ambiental), argumentos de peso que debieran tenerse en cuenta, para por lo menos exigir más estudios, que respondan a la imperiosa necesidad de intentar asegurar de que este sea un mejor proyecto…aunque claro está, NUNCA SERÁ UN MEJOR CARBÓN.

Pensando y soñando con la tierra amada, Grupo Alerta Isla Riesco.

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