LANZAMIENTO LIBRO ECOLOGÍA POLITICA. Comentarios de Ana Stipicic al Libro Ecología Política en Chile.

LANZAMIENTO LIBRO

ECOLOGÍA POLITICA

JUEVES 6 DE AGOSTO 2015, GAM

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Comentarios de Ana Stipicic al Libro Ecología Política en Chile.

Primero que todo buena tardes y agradecer a los autores de este libro: Beatriz Bustos, Manuel Prieto y Jonathan Barton por esta invitación y confianza para  comentarlo y tratar de aportar desde nuestra experiencia, a través del caso de Isla Riesco.

Un poco de contexto, hace 5 años comenzamos con el trabajo y lucha por la defensa de Isla Riesco, la 4° isla más grande de Chile, ubicada al medio de la región Magallanes. La mitad de la isla es casi inexplorada, parte de la reserva nacional Alacalufes. En la otra mitad se realizan actividades productivas tales como la ganadería, turismo rural, natural y de conservación: Douglas Tompkins, conocido conservacionista es dueño de Cabo León, predio que pretende ser donado al Estado para ser un Parque Nacional. En este lugar las empresas Copec-Grupo Angelini y Ultramar- Grupo Von Appen, diseñaron un proyecto a gran escala de minería a cielo abierto de carbón que contempla la construcción de 5 mega minas, distribuidas en distintos sectores de la isla y un puerto en donde se acopia, chanca y se transporta el carbón. De llevarse a cabo  las cinco minas, la isla podría quedar seccionada en dos, ya que para comunicar las diversas faenas mineras y llevar el carbón al único puerto existente, es posible que la empresa minera decidiera construir una correa transportadora que atravesaría Isla Riesco, mitad a mitad.

La 1° de ellas, Mina Invierno, ha sido hasta el momento, el único proyecto sometido a evaluación ambiental. Este comenzó el año 2010 y dada las reglas de juego, como habitantes no nos quedó otra que organizarnos y participar bajo el sistema de evaluación ambiental. Nos arrojamos con todo el ímpetu que nos daba el amor a la tierra y su conocimiento, los argumentos técnicos y lo que creímos nosotros, era el sentido común. Tuvimos que hacer denuncias en contraloría por conflictos de interés de parte de autoridades que tomarían decisiones,  de servicios que siendo determinantes casi no participaron en la evaluación. Generamos más de 1200 observaciones (versus los servicios que hicieron entre 0 y 30, con la única excepción de la DGA), apelamos al Comité de Ministros para la Sustentabilidad, abrimos procesos legales en Tribunales Ordinarios y después en la Corte Suprema, hicimos campañas comunicacionales…en fin…aprendimos y trabajamos mucho,  sin embargo después de 1 año, Mina Invierno fue aprobada unánimemente en las diversas instancias, sellando así un nuevo, negro y triste futuro para Isla Riesco, para Magallanes, pero también para Constitución, Ventanas y Huasco, ya que el carbón extraído sería usado en las termoeléctricas de AES Gener, bajo el slogan “Energía de Magallanes, para Chile”.

En este punto es vital precisar que sólo la 1° mina, Mina Invierno, es la mina más grande carbón en Chile y una de las más grandes de sud América, que pretende explotar 73 millones de toneladas en 12 años, de carbón sub-bituminosos B y C, es decir, de bajo en poder calorífico, por lo que constituye uno de los peores carbones para ser usado en la generación eléctrica, con concentraciones de metales pesados superiores al límite de concentraciones ambientales aceptables según el protocolo de Wang  usado en EEUU: en  mercurio, arsénico, azufre, niquel, manganeso, cromo y berilio, incluso algunos de ellos superiores a lo tolerable.

Ingenuamente, aunque la tarea era titánica, pensamos que las consideraciones técnicas-científicas-objetivas, eran fundamentales en la evaluación ambiental, es por ello que hicimos enormes esfuerzos para poder fundamentar el porqué este era un mal proyecto y que los únicos beneficiados serían sus titulares, ya que considerábamos que no había nada que pudiera explicar y justificar: La destrucción de 1500 hectáreas, con corte de bosques nativos, secado de laguna, intervención total a cuenca hídrica, humedales, etc. para sacar 1 carbón tan malo que sería llevado a las hoy llamadas “zonas de sacrificio ambiental” para la generación eléctrica, que abastecería a la gran minería del norte de nuestro país, en un contexto mundial que además, cada día genera más alertas ante el cambio climático y sus efectos en el medio ambiente y la sociedad global, basado principalmente por nuestra profunda dependencia hacia los combustibles fósiles y el peor de todos, el carbón.

Estas decisiones no nos parecían lógicas, ni desde el punto de vista del desarrollo regional de Magallanes, que se basa en la ganadería, turismo y pesca; ni del punto de vista nacional, llevando este carbón a las zonas más intervenidas y contaminadas de Chile; ni del punto de vista internacional, que sabe de la necesidad urgente de la reducción de los gases efecto invernadero, y en donde Chile que ha suscrito tratados y convenios para enfrenta el cambio climático, muestra en su actuar grandes contradicciones, ya que sigue fomentando la industria del carbón, convirtiéndose en el segundo país que más ha aumentando sus emisiones de CO2 per cápita.

Al leer este libro de Ecología Política en Chile y los múltiples puntos de análisis que ahí se tratan para explicar qué lógicas sustentan este y otros proyectos extractivos altamente contaminantes y destructores de los espacios donde se insertan, es posible entender que bajo nuestro sistema neoliberal, implementado hace 40 años atrás, que declara, entre otras cosas, que permite hacer una gestión eficiente de los recursos naturales, el caso de Isla Riesco constituye un ejemplo para visualizar la lógica imperante:

  • Mercantilización de la naturaleza basado en la explotación de los recursos naturales
  • Libre elección de empresas privadas de qué negocio quieren hacer, cómo y dónde. Libre transacción
  • Interés, facilitación y resguardo del Estado ante la inversión privada, sea esta cual sea y que se fortalece aún más bajo la premisa de generación de movimiento económico, empleo y en este caso en particular, de recursos energéticos en un contexto de casi total dependencia de uso de fósiles y concentración de mercado
  • Modelo político y administrativo de toma de decisiones centralizado que excluye a las comunidades afectadas
  • Externalidades negativas que son sufridas por los que habitan los territorios intervenidos
  • Invisibilización y desestimación de “otras formas de vida” etc.

Este es un tema de poder y asimetrías del mismo, de la distribución de recursos ambientales como derechos de propiedad, lo que le otorga legitimidad dentro del sistema, y de saberes y conocimientos que sustentan distintas formas de entender y hacer producir a la naturaleza.

Mina Invierno, Pascua Lama, Alto Maipo, etc. son proyectos que proponen transformaciones radicales en la geografía económica, ambiental y social del país, por lo que inevitablemente estamos obligados a entender este tema como un fenómeno político.

De este libro se desprenden muchas preguntas, entre ellas:

  • Cuál es el rol de la naturaleza en Chile?
  • Cómo los seres humanos seguiremos co-habitando el mundo sin destruirlo y destruirnos a nosotros mismos?
  • Que cambio cultural, valores, prácticas necesitamos implementar para hacer de nuestro estar en el mundo algo sostenible?
  • Como detener la homogeneización bio cultural y valorar e internalizar la multiplicidad de riquezas del mundo natural que nos rodea? Nuestros hábitat nativos? Es difícil apreciar, sentir aprecio- afecto, unión,  e identificación con algo que no conoces, no experimentas, pocos habitantes de Magallanes conocen Isla Riesco. Los mega proyectos económicos prestan poca atención a los hábitos y hábitat de las comunidades donde imponen su desarrollo, es por ello que el rol del Estado debiera  ser clave en el resguardo ambiental, social y cultural. Sin embargo, nuestra gobernanza  ambiental, está totalmente basada en la concepción de la naturaleza como una mercancía transable en el mercado, es decir, bajo un paradigma de neo liberalización de los recursos naturales.

Esto en parte se ha dado por la concepción del rol del mercado como ente neutral y libre de ideología, que ha sido definido como un deseable para la gestión de los recursos naturales, sin embargo el conjunto de temas tratados en este libro y nuestra experiencia nos confirman que esto no es así, entre otros:

  • Acá hay intereses particulares de un sector de la sociedad que fluyen hacia usos extractivos específicos del agua, la tierra etc. marginando otros usos
  • Privilegia a determinadas personas en desmedro de otras y del medio ambiente
  • Se observan patrones de poder que determinan el acceso y la exclusión de ciertos sujetos
  • Se generan conflictos sociales en donde hay ganadores y perdedores (no sólo en términos económicos y de acceso a recursos, que podría ser “remediable” a través de subsidios), si no perdedores en cuanto al respeto por la diversidad de formas de vida, que viven con y de la naturaleza, etc, etc, etc.

Es hora de mirar este tema de frente y hacernos cargo de sus complejidades, ya que nada cambiará si no cambiamos las reglas del juego, nuestra forma de habitar el mundo, el ver y entender el desarrollo, sobre todo, entender y respetar que la visión de “desarrollo” puede variar, y esas visiones deben ser respetadas e incluidas a la hora de habitar nuestro territorio. De no ser así, seguirán habiendo conflictos como los de Magallanes con los impactos de la megaminería de carbón en la biodiversidad de Isla Riesco, Valdivia con la muerte de los cisnes, Puerto Montt con el virus que afectó a los salmones, Alto del Carmen con la destrucción de los glaciares, Quinteros con la contaminación de la escuela de la Greda y derrames de petróleo, así como en la bahía de San Vicente, el Maule con la mortandad de peces en el  río Mataquito, Chañaral con los relaves mineros, Arica con la contaminación por plomo, Los Vilos con la contaminación y sequía en Caimanes, Antofagasta, Calama y Tocopilla con la contaminación por arsénico y plomo, Huasco con la mortandad de olivos y contaminación de los peces, etc. etc, etc. (desde ya pido disculpas a tantos otros lugares que no he nombrado y que vivieron o están viviendo distintos tipos de afectaciones socio-ambiental)

Como señaló el cantautor Atahualpa Yupanqui “Hay gente que mira la tierra y ve tierra no más”. Nuestro camino ha sido decidido,  y hemos comprendido que estos temas debemos tratarlos inminentemente a nivel político, ya que nada cambiará sino despertamos a los efectos de nuestra nefasta comprensión del mundo, como tierra nos más, como recursos no más, como negocios no más.

Gracias y felicitaciones a los autores de Ecología Política en Chile.

Ana Stipicic

Coordinadora Nacional

Alerta Isla Riesco

www.alertaislariesco.cl

 

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